Martes, 23 Mayo 2017 14:08

‘Colón Cinema’ proyecta el filme cubano ‘Hello Hemingway’, de Fernando Pérez

 

  • La proyección gratuita contará con la presencia de la actriz Yanara Moreno y tendrá lugar el día 25 de mayo, a las 20.00 horas, en la Casa de Colón.

 

Las Palmas de Gran Canaria, 23 de mayo de 2017.- La Casa de Colón proyecta el día 25 de mayo, a las 20.00 horas, la película dramática cubana estrenada en 1990 y dirigida por Fernando Pérez, ‘Hello Hemingway’. La exhibición del filme contará con la presencia de Yanara Moreno, una de las actrices que participó en la película y que, desde hace más de 20 años, reside en Gran Canaria.

La mencionada proyección, que cuenta con la colaboración del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), tiene de carácter gratuito y está incluida en la programación del ciclo denominado ‘Colón Cinema’ que el museo dependiente de la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario coorganiza con la Asociación  de Cine Vértigo. El filme es de Fernando Pérez (1944), autor de documentales (Suite Habana) y ficción (La vida es silbar), que acaba de ganar el premio a mejor película iberoamericana y el del jurado en el Festival de Cine de Málaga con ‘Últimos días en La Habana’.

‘Hello Hemingway’ se ha programado en el contexto del coloquio internacional ‘Subjetividad, corporalidad y necropolítica en la era post (posthumanidad, postindentidad, postgénero, postfeminismo) que, hasta el día 26 de mayo, propone un examen de distintos textos que en torno a las subjetividades y a las corporalidades se han ido sucediendo en los últimos años, particularmente desde el 2010, lo que se ha venido llamando la era post.

"El escritor Ernest Hemingway vivió durante más de veinte años en la finca Vigía, ubicada en San Francisco de Paula, un pueblo en las afueras de La Habana. La acción de esta película transcurre en el año 1956." Este es el texto con el que se inicia la narración, que nos contará cómo Larita, enamorada de la literatura, intenta labrarse un futuro des de su baja posición social. Además, la joven es la vecina del viejo Hemingway, al cual no conoce más que por haberse encontrado en su camino con uno de sus grandes trabajos literarios, ‘El viejo y el mar’, un libro con el que se sentirá directamente identificada estableciendo un vínculo entre ella y el pescador protagonista del relato. Larita verá su perfecto mundo infantil desaparecer a la vez que luchará por sus sueños, sufrirá por su situación familiar, descubrirá la amargura del desamor y aprenderá a batallar para seguir adelante en esta vida.

Para este filme, Fernando Pérez roza los inicios del siglo veinte cubano, 1936, y las diferencias sociales de la época para construir el conflicto de esta joven que sueña por encima de sus posibilidades. Al igual que el viejo lobo de mar, el anhelo de Larita es más fuerte que ella misma y termina siendo devorado. Pieza también de estructura clásica, ‘Hello Hemingway’ es, sin embargo, destacable por su autenticidad y el magnífico trabajo coral de una debutante, Laura de la Uz.

Cineasta de amplia trayectoria, Fernando Pérez comenzó su carrera siendo asistente de directores como Tomás Gutiérrez Alea o Manuel Octavio Gómez. Su filmografía se inicia en 1987, abriendo un nuevo camino para el cine cubano.

Su cine parte de una larga tradición que ya había dibujado un rostro de Cuba en piezas antológicas. En cierto realismo poético que luego transitó al más simbólico y personal de los surrealismos, se ubica este  creador considerado como uno de los más auténticos del cine cubano. Hombre de sólida visión y una profunda preocupación por el entorno en que habita, Fernando Pérez  ha hecho una meticulosa disección, reflejada a través de una mirada escrutadora y pormenorizada que ha dibujado en planos detalle y rostros de la realidad cubana.  En su filmografía conviven dos Habanas genuinas y propias –del director y de todos los cubanos-: una, concisa, anclada a un contexto histórico y una Habana diseccionada en símbolos y metáforas, que construyen, a través de analogías, de desplazamientos de sentidos y de apropiación de elementos ontológicos de la cultura cubana, un discurso profundamente subversivo –intelectualmente sedicioso y sensual-, de búsqueda y creación.