- El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, participó este viernes en el Foro Europeo de Migraciones en Bruselas
- Denunció que el Gobierno autonómico no ha obtenido respuestas positivas pese a que ha llamado a “muchísimas puertas” reclamando una mayor contribución de la UE ante el fenómeno migratorio
El Gobierno de Canarias pidió este viernes a la Unión Europea (UE) que se implique de una manera más decidida en la integración de los migrantes y que evite que se impongan las narrativas xenófobas. El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, volvió a reclamar además que se aplique el “principio de solidaridad” contemplado en el Pacto de Migración y Asilo porque “el archipiélago no puede seguir afrontando en solitario el drama migratorio”.
En su intervención ante el Foro Europeo de la Migración celebrado en Bruselas, el representante del Gobierno autonómico dio cuenta de la realidad que existe en Canarias a este respecto e instó a las instituciones comunitarias a que valoren el potencial que aporta la migración que llega a su territorio para hacer frente al envejecimiento poblacional y, con ello, las repercusiones que esta situación puede tener tanto a nivel social como laboral. El viceconsejero hizo un llamamiento a evitar la visión “mercantilista” de los migrantes para que “los empresarios no piensen en ellos solo como personas que vienen a ocupar los puestos que tienen vacantes”.
Caraballo insistió en su intervención en la necesidad de contar con una mayor contribución para atender a las personas que llegan hasta las costas de las islas. La realidad, dijo, es que “hemos tocado en muchísimas puertas” de instituciones comunitarias para obtener financiación para iniciativas de acogida e integración sin resultados positivos.
A su juicio, en este asunto se evidencia un ejercicio de “hipocresía” porque tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, tanto los países europeos como las autonomías españolas se mostraron dispuestas a acoger refugiados. En cambio, a Canarias “la dejaron sola, nadie la apoyó” en la acogida a personas que llegan de África”, lo que, opina, tiene como trasfondo un prejuicio racial.
Además, expuso los proyectos que se llevan a cabo en la comunidad autónoma para la integración de las personas que migran. Entre ellos citó el programa Urdimbre, que conecta a empresarios que precisan mano de obra y jóvenes migrantes que necesitan trabajar. Se trata, explicó, de “espacios seguros que evitan a los depredadores empresariales” y ofrecen formación y oportunidades reales de empleo, especialmente en el sector del turismo.
Más de 400 personas se han incorporado al mercado laboral en Canarias mediante esta iniciativa que, en muchos casos, ofrece vivienda a los trabajadores. Está dirigido sobre todo a jóvenes extutelados que necesitan un trabajo de manera inmediata porque “sus tiempos no son los nuestros”. Precisó el viceconsejero que estos chicos y chicas “realizan un tremendo esfuerzo para formarse y conseguir ese empleo, dignificarse en la sociedad y dar una respuesta a su familia en su país de origen”.
Destacó además la tarea que realiza el Gobierno de Canarias dando formación en países de origen y desincentivando de ese modo la migración a través de Tierra Firme. Este proyecto ya funciona en Mauritania, Gambia o Senegal y próximamente se unirá Marruecos, según anunció.
Integración social y laboral
El Foro Europeo de las Migraciones, organizado por el Comité Económico y Social Europeo, se celebró en Bruselas bajo el nombre de Aprovechar las capacidades de los migrantes en la UE, y puso el foco en la integración social y laboral de las personas migrantes.
Para facilitar esta integración, Octavio Caraballo insistió en la necesidad de que los proyectos de integración laboral de jóvenes migrantes extutelados formen parte de las políticas del Pacto de Migración y de los fondos europeos destinados a integración, de manera que tengan financiación directa de Bruselas. Al respecto, puntualizó que el Gobierno de Canarias “ha tocado en muchas puertas” para obtener financiación para iniciativas que se han puesto en marcha desde el archipiélago pero no han encontrado respuesta.
En el transcurso de su exposición, Caraballo recordó que el Gobierno de Canarias asume la acogida, protección y cuidado de unos 5.000 menores no acompañados que han llegado al archipiélago a través de la Ruta Atlántica. Y cuando cumplen la mayoría de edad, también es la comunidad autónoma quien acompaña su transición hacia la vida adulta, facilitando su acceso a permisos de residencia y trabajo, formación y empleo. Frente a otros países europeos, recordó que la integración de estos menores en el sistema educativo de Canarias es “obligatoria”.
Concluyó el viceconsejero del Gabinete del Presidente ante el Foro Europeo de las Migraciones afirmando que la integración laboral no es solo un proceso técnico, sino una herramienta de cohesión social, de estabilidad democrática y de prosperidad compartida.