- Uno de los objetivos de esta subvención directa a la Sociedad Cooperativa Agrícola del Norte de Gran Canaria es impulsar la diversificación de la producción agraria del Archipiélago mediante la plantación de 100 hectáreas de mango, papaya y aguacate y la creación de 105 empleos
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias ha concedido una subvención directa para la ejecución de un proyecto de producción de frutas tropicales y subtropicales a la Sociedad Cooperativa Agrícola del Norte de Gran Canaria por importe de 593.614 euros, financiados con cargo a fondos de la Comunidad Autónoma, que se destinarán a la plantación de 100 hectáreas de mangos, papaya y aguacates.
Esta ayuda de carácter excepcional, aprobada por el Ejecutivo regional por razones de interés público, incluye tanto las inversiones en las fincas de los socios de la cooperativa que participan en el proyecto, como el acondicionamiento de las instalaciones de empaquetado de la fruta y la puesta en marcha de medios de asistencia técnica a los productores para la agricultura de precisión.
El vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, y el consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez, así como los viceconsejeros de Industria, Comercio y Consumo y de Sector Primario, Felipe Afonso El Jaber y Eduardo García, respectivamente, visitaron la Cooperativa Agrícola del Norte de Gran Canaria, Sociedad Cooperativa.
Durante el recorrido estuvieron acompañados por el presidente de la entidad, Ricardo Díaz, y la gerente, Alicia González, junto a otros miembros de la cooperativa, para conocer de primera mano los objetivos de este proyecto innovador, que pretende fomentar la agricultura como base para un futuro sostenible y crear hasta 105 puestos de trabajo directos.
A lo largo de la visita, Domínguez indicó que “proyectos como éste ayudan a la diversificación económica de las Islas. Estamos ante una iniciativa capaz de generar empleo en localidades con altas tasas de paro”. Además, señaló, “hablamos de un proyecto profundamente comprometido con el medio ambiente que, apuesta por el uso racional del agua, la energía y los fitosanitarios. Esta iniciativa encaja en la estrategia de economía verde y lucha contra el cambio climático del Gobierno de Canarias al recuperar suelos agrícolas y promover prácticas agrarias sostenibles y respetuosos con el medio ambiente”. Domínguez resaltó también que la apuesta por la capacitación técnica en cultivos tropicales facilita el relevo generacional profesionalizando el sector y atrayendo y reteniendo talento joven”.
Por su parte, Quintero señaló que “el incremento de la demanda de frutas tropicales y subtropicales nos brinda una gran oportunidad para seguir impulsando estos cultivos y aprovechar todo el potencial productivo de este subsector”. A este respecto, el consejero destacó que “en los últimos años estas exportaciones han experimentado incrementos significativos”, con especial protagonismo de la papaya, mientras que otros hitos importantes como “la obtención del sello de calidad del ‘Aguacate de Canarias’ nos ayudarán a consolidar a las Islas como referente en estos cultivos”, concluyó.
Tras el declive experimentado por el cultivo del tomate, la orientación productiva hacia los frutales tropicales y subtropicales se establece como alternativa de interés para la diversificación del sector agrario de Canarias por las particulares condiciones agroclimáticas del Archipiélago, que favorecen su cultivo y permiten la obtención de un producto de calidad con un valor añadido que contribuye a compensar los altos costes de producción inducidos por la ultraperificidad. Precisamente debido a estas condiciones aportan una ventaja competitiva Canarias ya que el periodo de recolección de las producciones de papaya, mango y aguacate es anterior al del territorio continental, de manera que favorece un acceso anticipado a los mercados.
Esta actuación se enmarca en la Estrategia Canaria de Soberanía Alimentaria, en la que el Ejecutivo canario recoge opciones económicas viables y sostenibles aplicables a zonas rurales que han sufrido una importante pérdida de actividad laboral, considerando tanto la diversidad presente en cada isla como las nuevas condiciones derivadas del cambio climático global. En este sentido, el proyecto presentado por la Sociedad Cooperativa Agrícola del Norte de Gran Canaria responde a los objetivos expresados en la citada Estrategia si bien los altos costes de inversión justifican el establecimiento de una subvención extraordinaria por razones de interés público.
Por otra parte, esta actuación ejemplifica el papel del asociacionismo agrario como mecanismo impulsor de sinergias entre distintos productores, en este caso el aprovechamiento de los medios comunes para la comercialización y la asistencia técnica de la cooperativa. Esta característica de coordinación de las inversiones, difícilmente alcanzable a través de los regímenes de intervenciones de desarrollo rural vigentes, destaca como ventaja significativa que fortalece a todo un subsector frente a las actuaciones singularizadas que puede llevar a cabo cada productor por separado.