Lunes, 26 Enero 2026 17:41

Gáldar renueva su vínculo con el agua en la Plegaria del 2026 a cargo de Carlos Delgado Mujica

Gáldar vivió este domingo uno de los momentos más sentidos de su calendario festivo en honor a San Sebastián, con la Plegaria del Agua, un acto simbólico, celebrado en la Plaza de Los Heredamientos, que estuvo a cargo del historiador e investigador galdense Carlos Delgado Mujica.

Integrado en la procesión de retorno de las imágenes de San Sebastián, San Amaro y San Buenaventura, el acto contó con la participación del primer teniente de alcalde, Julio Mateo Castillo, miembros de la Corporación Municipal y cientos de vecinos, quienes acompañaron una oración que une fe, historia y respeto por este recurso hídrico, celebrada después de la eucaristía en el Santuario de Santiago.

“Del agua somos, y al agua nos debemos”, afirmó el historiador al inicio de su intervención, evocando tanto la dependencia vital del recurso, como el legado material e inmaterial que ha configurado el paisaje y la vida comunitaria durante generaciones.

Carlos Delgado Mujica es un joven historiador e investigador cuyos trabajos han constituido un aporte importante para documentar y preservar el patrimonio artístico e histórico del municipio. En su discurso recordó con nostalgia las noches de procesión de su infancia, guiado por sus padres bajo “el nostálgico frío del mes de enero”, y citó con cariño las palabras de su abuela Candelaria, para quien estas fiestas eran especiales porque se celebraban “en honor a un santito antiguo”.

Con ese mismo espíritu de veneración y continuidad, hizo un recorrido por el patrimonio hidráulico del municipio, “obras que nutren el paisaje con una presencia absoluta en nuestro día a día” como Albercones de los Lomos, Fuente de Ronquilla, Tronera, Acequia de Alcaravaneras, Estanque de los Ingleses, Pilar de la Iglesia, Presa de Grimón, Lavaderos de Palma de Rojas, entre otros, resaltando la labor de recuperación llevada a cabo por las heredades y el Ayuntamiento, y llamando a la memoria colectiva a devolver su relevancia a aquellos bienes olvidados.

Haciendo alusión a la abundante lluvia que la isla ha recibido en los últimos meses, al punto de hacer rebosar presas y barrancos, el primer teniente de alcalde, Julio Mateo Castillo, recordó el simbolismo de una plegaria que, aunque este año parezca innecesaria, se realiza con la mirada puesta en el futuro, “para que siga lloviendo en los años sucesivos, que sabemos que falta le hace a nuestra tierra esa agua”.

Añadió que la elección de la Plaza de Los Heredamientos no es casual, sino obedece a que “la tradición marca que sea aquí, frente al edificio que simboliza la institución que durante siglos gestionó el recurso más necesario para nuestra agricultura; el agua”, en clara alusión al histórico papel de las heredades en la administración del patrimonio hidráulico galdense.


El recurso del agua como un ruego universal

La Plegaria de Delgado Mujica no se limitó a la petición tradicional de lluvia y buenas cosechas, sino que se amplió como un ruego universal. “Agua que limpie y sane las heridas de las guerras y la desazón que este mundo vive; agua que acaricie a todas las personas que viven con la extraña compañía de la soledad; agua para los que sufren la sed de la ignorancia; agua para los que desean vivir en paz”.

El acto concluyó con un homenaje a la figura de San Sebastián y con el tradicional grito de “¡Viva San Sebastián!”, coreado por el público tras el recibimiento en la Plaza de San Sebastián con traca final. Organizada por la Concejalía de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Gáldar, la Plegaria del Agua renueva la relación estrecha del municipio con este recurso tan vital y la preservación de su patrimonio inmaterial, en un diálogo constante entre lo histórico y lo comunitario.

Texto íntegro

Plegaria del agua 2026
Carlos J. Delgado Mujica

Del agua somos, y al agua nos debemos.

Señor primer teniente de alcalde y miembros de la corporación municipal; señor rector del Templo Santuario de Santiago de los Caballeros; señor director Insular de Patrimonio Histórico y Cronista Oficial de nuestra ciudad; vecinas, vecinos, familiares, buenas noches.

Al igual que el pueblo y sus agricultores agradecen el agua recibida en el último año, quisiera también dar las gracias al ayuntamiento de Gáldar por darme el honor de ser voz de mi ciudad en este 2026 para pedir el agua ante las imágenes de san Sebastián, San Amaro y San Buenaventura.

No tengo conciencia de la primera vez que participé en estas fiestas principales de San Sebastián, aunque seguro fue de la mano de mis padres para asistir a muchas de las procesiones que discurrían bajo la noche y el nostálgico frío del mes de enero. Lo que mi memoria si me devuelve, es aquella frase dicha por mi abuela Candelaria sobre estas fiestas que le gustaban mucho decía, porque se eran en honor ‘’a un santito antiguo’’.

Sea como fuere, esta fiesta, esta noche e incluso este presente está construido gracias al agua que ha dado vida y trabajo a tantas generaciones de galdenses; niños que jugaron con el agua deslizada por kilométricas acequias interrumpidas por lavaderos donde las mujeres estrujaban prendas sobre vetustas losetas, para al tiempo participar de la tertulia diaria. Un día compartido mientras otros a golpe de marrón y cincel labraban el depósito, el paso y el reparto del elemental líquido. Hoy, todo ese patrimonio material e inmaterial ha quedado relegado a otras estancias de nuestra sociedad. Sin embargo, tal fue su importancia y magnitud que los pobladores del siglo XXI quedamos hoy admirados por obras que nutren el paisaje con una presencia absoluta en nuestro día a día; Albercones de los Lomos, Fuente de Ronquilla, Tronera y cantonera del Reparto General, Acequia de Alcaravaneras, Estanque de los Ingleses, Pilar de la Iglesia, Presa de Grimón, Lavaderos de Palma de Rojas, y una larga nómina de bienes hidráulicos que si bien muchos mantienen su uso, algunos han sido recuperados por las heredades locales y nuestro ayuntamiento; otros en cambio esperan a que la memoria popular les devuelva su relevancia histórica y cultural en el municipio.

Señor San Sebastián, perpetuo custodio de la entrada de nuestra ciudad, quiera tu divina intercesión que el agua aleje enfermedades y epidemias. Que el agua llene el laborioso trabajo que nuestros antepasados plasmaron sobre el territorio para guardar cada gota desde la cumbre a la costa. Agua que mane de la tierra en forma de fuente y manantial; que tintineante y temblorosa caiga destilada sobre bernegales para continuar uniendo el pasado con el presente de nuestra historia insular. Que las escorrentías del paisaje no sean venas abiertas de la tierra sobre recuerdo de antiguas lluvias, sino que llenen sus caudales para proporcionar la vida y el refresco del pueblo. Agua que limpie y sane las heridas de las guerras y la desazón que este mundo vive; agua que acaricie a todas las personas que viven con la extraña compañía de la soledad; agua para los que sufren la sed de la ignorancia; agua para los que desean vivir en paz; agua para los que buscan su camino; agua para que el próximo año nos volvamos a encontrar.

Porque del agua somos y al agua nos debemos. Agua serena y mansa te pedimos querido ‘’santito antiguo’’.
¡Viva san Sebastián!