Miércoles, 04 Febrero 2026 16:45

Dos representantes de la comunidad bahá’í de las islas comparten modelos de progreso social en una sesión de la Comisión de Desarrollo Social en Nueva York

Canarias, 4 de febrero de 2026 — Dos canarios, Neda Badiee y Alejandro Sarmiento, participan estos días en la 64ª sesión de la Comisión de Desarrollo Social que se celebra en la sede de la ONU en Nueva York tras haber sido invitados por la Comunidad Internacional Bahá’í (BIC) para que puedan compartir los resultados de años de esfuerzos de construcción comunitaria en el archipiélago.

Su participación se enmarca en la presentación de la iniciativa de la BIC que lleva como lema Coordinación para el bien común: instituciones de gobierno en asociación con la acción comunitaria e iniciativa individual, que tiene como objetivo avanzar en el desarrollo y la justicia social mediante políticas coordinadas, equitativas e inclusivas.

Canarias como ejemplo 

La experiencia de las Islas Canarias ha sido seleccionada como un ejemplo constructivo de cómo la interacción entre los individuos, la comunidad y las instituciones puede generar cambios positivos. Tal como están explicando los dos representantes canarios, años de esfuerzos centrados en aplicar principios morales a través de actos de servicio en las islas han fomentado vínculos de confianza más sólidos y una creciente cooperación con las autoridades municipales, insulares y regionales. 

Este modelo de colaboración ha permitido que en las islas surjan iniciativas de desarrollo lideradas localmente que responden a necesidades reales de los barrios, como el empoderamiento de la mujer, el reasentamiento de inmigrantes, la salud comunitaria y el apoyo educativo.

Una nueva visión del desarrollo social

La intervención de Neda Badiee y Alejandro Sarmiento tendrá lugar en un evento paralelo organizado por la Comunidad Internacional Bahá’í para compartir reflexiones basadas en su experiencia directa. 

En ese sentido, la representante de la oficina de la BIC en Nueva York, Cecilia Schirmeister, destaca que esta visión busca superar las narrativas que enfrentan a las instituciones con los ciudadanos. "Cuando las personas sienten un sentido de propiedad sobre el bienestar de su entorno, la iniciativa voluntaria florece y la cooperación con las instituciones se vuelve natural en lugar de conflictiva", precisa. 

Ese es, precisamente, el objetivo de Neda y Alejandro: demostrar cómo la acción coordinada, arraigada en la consulta y el propósito compartido, puede fortalecer el tejido social y abrir caminos hacia sociedades más inclusivas y pacíficas.