Lunes, 09 Febrero 2026 23:20

Los productores de cebolla de Gáldar modernizan sus cultivos con tecnología de vanguardia

La Asociación de Productores de Cebolla de Gáldar (Aprocegal) presentó esta mañana en Piso Firme tres innovadoras maquinarias agrícolas que marcan un antes y un después en el cultivo tradicional de la cebolla, cuya inversión supera los 40.000 euros financiados por el Cabildo de Gran Canaria. El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, acompañado por el consejero insular de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica, Miguel Antonio Hidalgo Sánchez; el primer teniente de alcalde, Julio Mateo Castillo; el concejal de Desarrollo Socioeconómico, Agustín Martín Ojeda y Ulises Miranda Guerra, concejal de Medio Ambiente, presenciaron una demostración práctica de esta apuesta por la tecnificación impulsada por la asociación.

Se trata de una máquina transformadora que entierra las piedras a profundidad y nivela el terreno dejándolo en condiciones óptimas para el cultivo; una plantadora de tres hileras que permite trabajar sentado, eliminando el esfuerzo físico extremo de la plantación manual; y una fumigadora de precisión que aplica tratamientos fitosanitarios con enfoque residuo cero, garantizando mayor seguridad para los trabajadores y el medio ambiente.

“Gáldar no sería Gáldar sin la agricultura, sin la ganadería. Nuestra historia no nos puede hacer mirar para otro lado”, afirmó el alcalde Teodoro Sosa durante el encuentro con los agricultores. Esto no solo es presentar tres máquinas hoy. Detrás de estas máquinas hay un trabajo, hay un compromiso de cercanía, de financiación, pero también de ir de la mano con la Asociación de Productores para que tengamos la marca reconocida de la cebolla de Gáldar, para intentar también luchar por una denominación de origen. Si hay denominación de origen del queso, ¿por qué no podemos luchar por una denominación de origen de la cebolla de Gáldar?”, apuntó.

El primer edil recordó que «el mejor abono de la cebolla siempre se ha dicho que es el viento», aludiendo a las condiciones micro climáticas particulares de Piso Firme que, junto a la experiencia de generaciones de agricultores y ahora la tecnología, configuran un triángulo de excelencia. “Tenemos el terreno, tenemos las manos y ahora tenemos la tecnología. Gracias al Cabildo y a un consejero que le duele el campo, hoy demostramos con hechos que apoyamos al sector primario”, concluyó el alcalde.

El consejero Miguel Antonio Hidalgo Sánchez señaló que esta tecnificación invita al relevo generacional. “Ya no es el sacrificio tremendo de hace años; hoy podemos hacerlo en menos tiempo y con mayores facilidades, mejorando la calidad de vida y también el trabajo de los productores, de quienes trabajan la tierra», señaló.

Agustín Martín Ojeda, concejal de Desarrollo Socioeconómico, adelantó la próxima incorporación de sondas para monitorizar en tiempo real la humedad y las condiciones climáticas de los cultivos, y subrayó que la tecnificación forma parte de los factores estructurales del sector primario. “Es importante avanzar en la modernización sin perder la esencia tradicional, porque solo así conseguiremos que las nuevas generaciones se incorporen al campo y que las producciones aumenten sin renunciar a nuestra identidad”.

Adolfo Moreno Díaz, agricultor ecológico y miembro de Aprocegal, describió el cambio como "pasar de la noche al día, en el que uno puede caminar y ver con el sol claro".

"Estábamos haciendo un trabajo muy rudimentario. Lo más duro era plantar a mano, cebolla a cebolla. Imagínese el problema de espalda y la carga que eso supone para la salud", explicó.

Los tratamientos implicaban recorrer metro a metro las fincas tirando de una manguera entre dos o tres personas. Ahora un tractorista con el apero adecuado fumiga hectáreas enteras con mayor seguridad y eficiencia, explicó el productor, detallando que el sistema de uso compartido de la maquinaria se organizará por turnos semanales priorizando siempre la plantación de cebolla.

La apuesta por la cebolla de Gáldar trasciende lo meramente productivo. Se enmarca en una estrategia de soberanía alimentaria frente a retos como el acuerdo Mercosur o la competencia desleal de productos importados. Como recordó el alcalde Teodoro Sosa “Cuando veamos llegar cebolla de fuera mucho más barata, porque tienen latifundios y recursos que aquí no tenemos, sabremos que hoy dimos un paso para defender nuestro producto con hechos”.