- Una inversión de 1,7 millones de euros del Consejo Insular de Aguas materializa una reivindicación vecinal de décadas
La playa de Martorell, históricamente condicionada por la presencia de una depuradora, avanza hacia su recuperación definitiva con más del 50% de los 3.700 metros de tubería ya instalados para derivar las aguas residuales a la moderna planta de Bocabarranco, una obra de 1,7 millones de euros que materializa una reivindicación vecinal de décadas en el barrio de Sardina.
El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, junto al consejero insular de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica, Miguel Antonio Hidalgo Sánchez; el primer teniente de alcalde, Julio Mateo Castillo; el concejal de Desarrollo Socioeconómico, Agustín Martín Ojeda, y el concejal de Medio Ambiente, Ulises Miranda Guerra, visitaron esta semana las obras de recuperación de la playa de Martorell para supervisar los avances de este complejo proyecto calificado como «reivindicación histórica» para los vecinos del barrio de Sardina.
La actuación, impulsada por el Consejo Insular de Aguas con una inversión de 1,7 millones de euros, consiste en la instalación de 3.700 metros de tubería que conducirá las aguas residuales desde la antigua depuradora de Martorell hasta la moderna planta regeneradora de Bocabarranco. Este nuevo sistema permitirá clausurar definitivamente la infraestructura que durante años condicionó el uso recreativo de la playa, devolviéndola así a la comunidad como espacio natural recuperado.
«Hoy, gracias al impulso del Consejo Insular de Aguas y al compromiso de Miguel Hidalgo, vemos esta obra como una realidad tangible. Con esta tubería no llevamos vertidos a Bocabarranco, sino agua regenerada que servirá para la agricultura, cerrando un ciclo de sostenibilidad fundamental para nuestro territorio», afirmó el alcalde Teodoro Sosa durante la visita.
El edil destacó que pese a las molestias inherentes a las obras, más del 50% de la tubería ya está colocada y el Ayuntamiento junto al Cabildo de Gran Canaria avanzan con «objetivos claros» para transformar en realidad proyectos largamente esperados. «Estamos convirtiendo en pasado las viejas reivindicaciones: la depuradora de Bocabarranco, el emisario y ahora Martorell. Pronto tendremos buenas noticias también sobre el emisario de Bocabarranco, y Martorell volverá a ser la playa histórica, deseada y querida por los vecinos de Sardina y de todo Gáldar», afirmó.
Por su parte, el consejero insular Miguel Hidalgo Sánchez se refirió al compromiso institucional con la recuperación medioambiental de la zona y reconoció las dificultades técnicas y las molestias temporales generadas por la ejecución en zonas comerciales y viales. «Es una obra compleja que en su tramo inicial requiere actuaciones en la propia carretera, donde hay negocios y actividad. Pero ya hemos superado los dos kilómetros de tubería instalados y, una vez finalizado este tramo, proseguiremos por caminos rurales con menor impacto vecinal. Estamos trabajando para minimizar las incomodidades, pero estas mejoras estructurales exigen un esfuerzo temporal que redundará en un beneficio permanente para el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos», expresó.
El Cabildo de Gran Canaria sacó a licitación la obra en marzo de 2025 y fue adjudicada a la UTE Edar Sardina, integrada por las empresas VVO y Marea. La actuación permitirá trasladar las aguas residuales recogidas en Martorell hasta el depósito de laminación situado en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Guía-Gáldar, ya ampliada y mejorada, a través de un colector de 3.705 metros de longitud.
La recuperación de Martorell se enmarca en el programa de gobierno municipal y en la estrategia insular de modernización de infraestructuras hídricas, consolidando un modelo circular donde el agua regenerada se pone al servicio del sector primario. Una vez finalizada la obra y clausurada la antigua depuradora, la playa recuperará su vocación recreativa y paisajística, cerrando una deuda histórica con los vecinos de Sardina del Norte.