Viernes, 27 Noviembre 2020 16:48

Canarias arranca el compromiso de las RUP de defender ante la Unión Europa una redistribución solidaria de los migrantes que llegan a las Islas

Las Regiones Ultraperiféricas solicitan que el nuevo marco financiero plurianual de la UE cuente con una línea presupuestaria específica para la acogida de menores no acompañados

 

Ángel Víctor Torres apuesta por un sistema armonizado en el control de viajeros, con “test accesibles y asequibles” y mecanismos seguros para evitar las cuarentenas

 

El presidente de Canarias ha intervenido en la sesión interna de la XXV Conferencia de Presidentes de Regiones Ultraperiféricas (RUP), que por primera vez en su historia se celebra de forma telemática. En ella se ha abordado en profundidad el fenómeno de la migración. Los presidentes de las RUP han apoyado una petición formulada por el Gobierno de Canarias para que las nueve regiones ultraperiféricas demanden a la Comisión Europea que, ante situaciones insostenibles como la que actualmente viven estas regiones, los migrantes irregulares sean reubicados entre los Estados miembros de manera responsable y solidaria, “tal y como debía haber previsto de manera efectiva el Pacto sobre la Migración y Asilo”, apuntó el jefe del Ejecutivo canario.

Ángel Víctor Torres destacó la difícil situación que se vive en el Archipiélago y el reto que supone este drama humano para los territorios que son frontera. Por esa razón insiste en que “este fenómeno, que es global, debe afrontarlo Europa en su conjunto, Canarias sola no puede. Somos tan Europa como París o Bruselas”. El presidente canario aludió al artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea como base para reclamar medidas específicas en las RUP y “que se nos reconozca como frontera última de la UE y puerta de entrada a la Unión a través de rutas migratorias consolidadas”.

Torres recordó que en el Comité Europeo de las Regiones celebrado el pasado mes de septiembre, expuso que la inmigración irregular, por entonces, registraba en Canarias un crecimiento del 700 por ciento con respecto al año anterior. En estos momentos, dos meses después, y con casi 20.000 personas que han llegado de esa forma a Canarias en 2020, el aumento supera el 1000% con respecto al año pasado.

El presidente de Canarias también aportó, como un indicador clave de la crisis, los datos de menores no acompañados que están siendo tutelados en estos momentos por el Gobierno regional, que son más de 2.000, “una cifra mayor que la que se registró en la crisis de los cayucos en 2006”. En este aspecto, la Conferencia de Presidentes RUP solicita también el establecimiento de una línea presupuestaria específica para la atención de menores migrantes no acompañados en el próximo marco financiero plurianual 2021-2027, así como una especial atención a este asunto en el marco del nuevo Pacto.

Ángel Víctor Torres explicó las diferencias que hay entre la actual crisis y la que se produjo en 2006, con la llegada ese año de más de 31.000 personas de forma irregular. “Esta crisis migratoria de 2020 es más grave porque al drama de la huida y de jugarse la vida, se unen las complicaciones derivadas de la pandemia, el control sanitario y el cierre de fronteras, circunstancias que dificultan las repatriaciones”.

Torres también compartió con los presidentes de las RUP la necesidad de seguir trabajando con una acción sólida y cohesionada. “Una unidad de acción que fortalece nuestra visibilidad y nuestra capacidad de negociación en Europa”, apuntó, poniendo como ejemplo el logro obtenido en el encaje de las RUP en el próximo marco financiero plurianual, sobre el que “debemos estar vigilantes”. El presidente de Canarias animó a las nueve regiones RUP a mostrar esa “unidad de acción” ante la Comisión Europea para lograr una urgente renovación y adaptación de la estrategia en favor de estas regiones y “que responda a los retos a los que nos enfrentamos actualmente”, destacó.

En ese sentido, considera que se debe actuar de manera decidida en materia de derechos sociales, empleo, educación y formación “porque no podemos obviar el enorme impacto social y económico que está teniendo la actual crisis en nuestros territorios”. En su intervención de ayer, en la sesión interna, explicó la situación del turismo en Canarias, donde la demanda se ha contraído un 65%. El presidente de Canarias urge a la UE a tomar medidas para que se genere confianza en los turistas garantizando la seguridad de todos, “algo que se puede hacer con sistemas de control asequibles y con costes que no supongan un impedimento para viajar”. Además, reclama que se establezcan criterios epidemiológicos unificados para el control de los viajeros y reactivar la movilidad. “La ciudadanía demanda respuestas comunes”, apuntó Torres, refiriéndose a que algunos Estados mantienen todavía la cuarentena a los ciudadanos que regresan de Canarias, a pesar de que en Canarias los datos epidemiológicos son mas favorables que en esos países. Al respecto, las RUP han incorporado en su Declaración la realización de test, que “permita limitar las medidas de aislamiento y cuarentena”.

A su vez, el presidente reclamó la defensa de los programas específicos para el apoyo a la agricultura, con especial relevancia para el POSEI, y a la pesca.

En la Conferencia, que se inició en el día de ayer, se ha acordado la creación de la Asociación de la Conferencia de Presidentes de las Regiones Ultraperiféricas, una iniciativa “que pone de manifiesto que las circunstancias actuales han reforzado la necesidad y el deseo de estar unidos”, apuntó el presidente ante sus homólogos europeos.

Hoy se celebra la sesión asociativa de la XXV Conferencia de Presidentes RUP en la que Mayotte pasará la presidencia de turno a Azores y donde el presidente de Canarias expondrá los principales retos a los que se enfrentan las RUP -y Canarias en particular- en este nuevo contexto de crisis. Lo hará ante la comisaria europea de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira; el secretario de Estado para la Unión Europea de España, Juan González-Barba Pera; su homóloga en Portugal, Ana Paula Zacarias; el ministro de Ultramar francés Sébastien Lecornu; y otros representantes de instituciones y órganos europeos.