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Martes, 30 Noviembre 2021 16:47

Una película inmoral

El inoperante popurrí que gobierna en San Bartolomé de Tirajana ya no da más de sí. Su improductiva gestión viene respondiendo desde el minuto cero con cardiograma plano, mimético al acogotado encefalograma mental con el que deambulan por los pasillos del pleno sus ineptos componentes. Para desgracia de la vecindad, su ejercicio político está siendo desde que comenzó la legislatura espejo fiel de la insensatez e irreparable irresponsabilidad con la que están corrompiendo el presente y el futuro de este municipio y su estructura administrativa. Cuatro años de desgobierno serán al final cuatro años perdidos, una lamentable carga y un penoso retraso para un tiempo pandémico que requeriría lucidez, organización, esmero, implicación, empeño y decoro. Sobre todo mucho decoro personal, que no decoración luminotécnica navideña, porque eso es artificio banal y pasajero.

Ya dije en su día que, sin un proyecto identificador y vertebrado, este inmaduro y partidista parto de gobierno era (y sigue siendo) un pacto sordo y ciego a la realidad política y social del municipio, que obedecía exclusivamente a necesidades perentorias de avispados y feroces solicitantes de licencias afectadas en suelo público. Y dije también, porque es una cuestión compulsiva probada que ahora reitero, que nuestro ayuntamiento no está funcionando debido al grave deterioro moral y operativo de la administración pública, calcificada por la falta de una cabeza tenaz y verdaderamente amueblada al frente de la alcaldía. A eso se suma la inoperante ignorancia que impera al frente de muchas concejalías. Como la importantísima de Vías y Obras que lleva mi buen amigo Bartolo Acosta, sin ir más lejos.

Desmoraliza mucho comprobar que el pacto PSOE-NC en San Bartolomé de Tirajana vuelve a ser, dieciséis años después, falaz, pernicioso y excesivamente caro para este municipio porque, entre otras lindezas de calado, su lideresa Concepción Narváez no reúne siquiera las mínimas condiciones para ser alcaldesa y su defraudador primer teniente de alcalde, Samuel Henríquez, de NC, parece pensar más con la picha que con el cerebro. Ambos, que debieran ser batuta y primer violín en esta orquesta, han demostrado que el particular idilio político amoroso en el que están naufragando no es precisamente con el municipio y sus auténticas y perentorias necesidades.

Es un gobierno banal, Y ahí está como ejemplo demoledor el retrato institucional personalizado de la primera dama municipal con Il Divo para autenticarlo. Es un gobierno avestruz de cuello largo que no se fotografía con las colas administrativas, los baches, las farolas fundidas, las piscinas cerradas, los expedientes incorrectos y poco fundamentados, la pista de atletismo inacabada, la pista de patinaje cerrada, las obras públicas incompletas y encarecidas como un robo silente y amaestrado, los Servicios Sociales desbordados; las obras de los colegios públicos sin reparación;…Este es un gobierno que no afronta el caos, porque no le interesa lo más mínimo, y porque además de no querer tampoco sabe. Por el contrario, si entiende de continuos y despreciables posados de guapura, de fototitulares periodísticos junto al presidente del Cabildo, todos en permanente campaña electoral para poder afianzar su falta de gobernanza real, revisionista y auténtica. Empobrecen la razón. Los mismos partidos, las mismas actitudes, los mismos egos, las mismas miserias, los mismos procederes… humo, incienso, focos de pago y contrato de luces de neón.

Ambos partidos y ambos sombreros, reitero, están demostrando que sólo son imagen, pura fachada y hojarasca expuesta al viento. Este ayuntamiento y este municipio les importan un huevo. O un ovario, no vayan a decir que además de pecador soy un determinista excluyente, o un homófobo anti LGTBI como osó calificarme en su día sin conocerme de nada y sin antes habernos cruzado una sólo palabra el que fuera flamante secretario personal y jefe de gabinete de la entonces niña Narváez en su primera alcaldía y desde entonces gran vividor del PSOE, José Antonio Godoy, ahora en su ejecutiva regional como secretario, secretaria, secretarie de Atención a la Diversidad, diversidod, diversided, o como diría mi adorable e inigualable madrina “un guevo pa’ tres”.

Dije también en su día que la perversa alianza de intereses que emparejan al PSOE y NC, réplica del mismo interesado amor que se profesan en el Cabildo, desataría una cruenta batalla intestina en el palacio de oropel y mieles de Maspalomas. Y así ha sido. El envalentonado y ahora defenestrado Alejandro Marichal, a pesar de que pudo ser alcalde parcial, por enigmática soberbia personal no quiso verlo así y mira que se lo advirtieron más de una vez. Cegado por un resultado electoral inesperado que en los próximos comicios auguro ficticio, y plegado y obediente como estaba a la defensa intramuros de intereses turísticos feroces, el cabeza visible de CC arrimó su espada y entregó por completo su honor al matrimonio cainita reinante que ha decidido descabalgarlo pese a que como él se debían electoralmente a los mismos intereses espurios ya resueltos. Marichal y CC deben ahora recomponer su imagen y abrir la boca para decir verdades. Que todo fue un error, un grave y serio error.

Lo sorprendente es que todavía hay quienes no ven ese tremendo desacierto, pese a que sus días están políticamente contados. Son dos mujeres muletas convertidas en amuletos de un cuatripartito de malas artes pero con suerte. Son dos concejalas sin personalidad y malaconsejadas, tentadas por el poder aunque guiadas en ese camino de brumas como si fueran dos mulas con orejeras hipnotizadas por la zanahoria prometedora. De un lado la maestra del analfabetismo funcional y tránsfuga de CC, Francisca Quintana ‘La Canaria´, que se dio a conocer martirizando precisamente a un gobierno de NC y PSOE, mediante un vociferante rechazo contra la construcción de la Prisión de Juan Grande. Lo hacía con pancarta y megáfono en mano a las mismas puertas de la alcaldía de Mari Pino Torres en la Casa Condal de Maspalomas, como si el corazón se le saliera por la boca con una cantinela de consignas tuteladas y aprendidas que repetía como un loro frente a cualquier micrófono. Como ahora. Y por otro lado la iletrada jurista de Cs Inés Rodríguez, que saliendo del ostracismo social se ha convertido en Concejala de Turismo después de ser denostada y vituperada por el mismo matrimonio cainita que con desprecio y malas mañas la sacó de la Concejalía de Policía y Seguridad, con un objetivo preclaro de manosear con descarado mamoneo las futuras oposiciones para las plazas de policías. A la tránsfuga la tienen engatusada los socialistas con la promesa de afiliarla e incorporarla a sus listas en las próximas elecciones. A la otra, también de aparente cortedad de mente más que de vista, la tienen mimada con la misma cantinela electoral los dinosaurios que todavía siguen negociando los intereses personales y empresariales de NC en este municipio.

Y claro, así nos va por estos sures. Dos buñuelos de señuelo apoyando a dos partidos sin alma ni proyecto que se autoproclaman adalides de la defensa intelectual y cultural, y sobre todo máximos defensores de la moralidad política, cogobernados por una pareja de fugitivos irredentos que hasta muy reciente actuaban de cara a la galería desnudando su pasión por el poder y el estrellato con la misma visión cinematográfica que nos forjaron los reales Bonnie Parker y Clyde Barrow. Pasa el tiempo y aquí, frescas aún las heridas del desamor, todo sigue siendo ficción y latente falta de gestión gubernativa, política y administrativa. Una tórrida y pésima película inmoral para los contribuyentes que asalariamos impositivamente su tremebunda ineficacia.