Martes, 07 Diciembre 2021 11:26

El artista Héctor Hernández cuestiona la unicidad del objeto y la imagen en la muestra ‘Originales digitales’

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  • La exposición se inaugura el día 10 de diciembre en el Centro de Artes Plásticas del Cabildo

 

Las Palmas de Gran Canaria, 7 de diciembre de 2021.- El artista Héctor Hernández inaugura el día 10 de diciembre, a las 19:00 horas, en el Centro de Artes Plásticas del Cabildo, su última entrega individual titulada ‘Originales digitales’, en la que aborda el cuestionamiento de la unicidad del objeto y la imagen, estableciendo una compleja relación dialéctica entre la obra material y el original digital.

‘Originales Digitales’ es, en esencia, un producto artístico interdisciplinar que contempla pintura, escultura y videoinstalación, en el que los elementos implicados se exponen en los siguientes parámetros: objeto material como copia única y objetivación de un proceso de reconstrucción física del original digital, al que, por otra parte, tampoco se renuncia en esta suerte de irresoluble tensión conceptual y artística.

Con esta entrega Héctor Hernández aporta una concepción de la imagen que refleja modos, códigos y órdenes constructivos y deconstructivos propios de la cultura digital y de la hipercultura tecnológica. Así, a partir de iconografía global, el autor establece un discurso en el que, si bien en apariencia resulta accesible, subyace una gramática desarrollada tras años de trabajo que lo aproxima a un lenguaje singular.

El conjunto de obras que se exhiben en el Centro de Artes Plásticas revelan la necesidad de una vuelta al arte figurativo como planteamiento de los grandes ejes que orbitan en la vida y obra del autor: la creación y el posicionamiento ideológico ante la interpretación del arte.

Fundamento distópico

El fundamento distópico de ‘Originales Digitales’ se asienta, precisamente, en la indagación que realiza el creador en la relación alienante entre cultura, política, sociedad e identidad individual. Con ello, Hernández intenta problematizar sobre la función del arte y su vínculo con la exaltación de las virtudes del poder y con su representación. Un planteamiento incisivo y corrosivo que nos recuerda que no existe nada fuera del ecosistema capitalista y que todo arte es político, cualquier cosa que creemos tiene indefectiblemente una lectura política.

El anhelo de atraer y comunicarse con un espectador, adiestrado en el consumo de imágenes producidas por los medios de comunicación masiva, le lleva a Héctor Hernández a tramar una táctica donde propone una primera ‘lectura visual’ mediante obras con un acentuado carácter estético, para, posteriormente, ofrecer una segunda lectura, con una obra que analiza y se posiciona respecto a la necesidad de formas diferentes de actuación y de la manipulación del imaginario que nutre nuestra experiencia.

Pero más allá del diseño, de la disposición decorativa de la obra y del contexto expositivo, hay una intención que tiene su epicentro en la generación de campos de actuación, espacios paralelos y periféricos, lenguajes de desarticulación crítica de la representación oponiéndose a la funcionalidad, negándose a formar parte de la decoración a través del lenguaje, del concepto, del significado, de la singularidad de su construcción perceptiva y del espacio donde se ubica.