Jueves, 14 Julio 2022 15:19

Puros y décimas invaden Ingenio

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  • La tradición palmera tabaquera y el tratamiento de la décima en las aulas, protagonistas de la tercera jornada del IX Campus de Etnografía y Folclore de la ULPGC en Ingenio

14/7/2022.- La tradición palmera tabaquera y el tratamiento de la décima en las aulas fueron los temas protagonistas de la tercera jornada del IX Campus de Etnografía y Folclore de Ingenio que impulsa la ULPGC con motivo de la 27º edición del Festival Internacional de Folclore de Ingenio 'Muestra Solidaria de los Pueblos' que organiza la Asociación Cultural Coros y Danzas del citado municipio, y que concluye el día 15 de julio en el salón de plenos del ayuntamiento de la Villa de Ingenio.

La primera ponencia prevista en el programa dio comienzo con el escritor y filólogo palmero Anelio Rodríguez Concepción, que abordó la vasta tradición tabaquera en la isla de La Palma a través de su historia personal. El abuelo de Anelio, Francisco Concepción, más conocido en La Palma como Pancho Gibrán (dueño de la marca de puros 'Gloria Palmera') vivía en la fábrica de tabaco con toda la familia. En esta tabaquería se crío Anelio, "un mundo fascinante en el que hombres y mujeres conviven sin categorizar, sin atreverse a tener la última palabra. Donde todo se relativiza, porque el trabajo del artesano requiere concentración y silencio. Los tabaqueros están calladitos, pero mirando de reojo con esa mirada socarrona del hombre canario", admitió el escritor. 

Rodríguez Concepción explicó en su intervención que, siendo alumno de EGB, realizó un trabajo para la asignatura de Ciencias Sociales que sin él saberlo cambió su vida. "Cámara en mano fui a diferentes plantaciones de tabaco y comencé a hacer fotos. Cuando entregué el trabajo el director del colegio me llamó a su despacho y me pidió que cuando fuera mayor convirtiera ese trabajo en un libro". Años después y tras terminar su carrera universitaria se introdujo de lleno en la aventura de la investigación  tanto filológica como etnográfica, consiguiendo publicar en el año 2000 'La tradición insular del tabaco (mucho más que humo y ceniza). "Mantuve el mismo plan de trabajo que en mi infancia. Una parte trataba sobre la historia general del tabaco en América, otra dedicada a la historia del tabaco en Canarias y más concretamente en La Palma, una descripción pormenorizada del trabajo en el campo, la creación de puros en la fábrica y por último un estudio lexicológico sobre terminología tabaquera"

La historia del tabaco palmero comienza en el siglo XVI, cuando muchos palmeros emigran a Cuba para trabajar como vegueros, "trabajadores en las plantaciones de tabaco que se asentaban en las vegas fértiles del país", para mantener a sus familias en la Isla Bonita, recordó el escritor. “Cuando regresaron trajeron semillas de tabaco, el método de cultivo de la planta, el arte de la composición perfecta y la mezcla de hojas y el manejo del cuchillo en forma de media luna, la chaveta, con la que se corta la capa del puro. Mi padre se crió en La Habana y me hablaba de la importancia de los tabaqueros y los agricultores de tabaco canarios en Cuba que llegaron a crear cajas de ahorro, escuelas y hasta órganos de expresión como periódicos y revistas", dijo.

Quienes realmente se dieron cuenta de que había un negocio en ciernes fueron los canarios en Cuba, en el siglo XVI. En esa época un capitán palmero envía un dinero a La Palma en forma de arrobas de tabaco indicando que se vendan y con lo que se saque de esta venta se compre un altar para la Virgen de las Nieves. Con la llegada del tabaco, se comienza a cultivar en el XVII, en el XVIII comienza a coger fuerza y en el XIX se convierte en un boom, llegando el tabaco palmero a ganar premios y fama internacional, sostuvo Rodríguez Concepción. 

300 marcas de tabaco han existido en La Palma

Para Anelio Rodríguez la industria tabaquera de la isla ha sido fundamental para su progreso social y cultural.  Las fábricas de tabaco se convirtieron en un enjambre cultural, "aparece la figura de los lectores que eran trabajadores que leían en voz alta mientras sus compañeros estaban haciendo los puros. Se leía a Galdos, a Tolstoi..., solían ser escritores críticos con el poder, progresistas, preocupados por la dignificación del ser humano. La tradición de los lectores dice mucho de este sector. Un sector de gente culta, curiosa, que está al tanto de lo que sucede en el mundo", recalcó. La primera imprenta que llegó a La Palma en 1863 fue enviada por un palmero desde Cuba. Desde esa imprenta salieron más de 100 publicaciones periódicas, entre ellas muchas creadas por tabaqueros como órganos de expresión. "El Diario de Avisos que es el periódico decano de Canarias, aunque su cabecera fue comprada por una empresa en Santa Cruz de Tenerife, nació en La Palma".

Las primeras huelgas en Canarias fueron las de los tabaqueros en La Palma que se organizaron para mejorar sus condiciones de trabajo. "José Miguel Pérez, uno de los creadores del partido comunista de la isla había sido lector en una fábrica tabaquera. Emigró a Cuba, aunque le echaron porque podía perturbar el orden social. Cuando regresó a Canarias recondujo la política de izquierda en la isla. Estaba detrás del periódico 'Espartaco' y fue fusilado cuando comenzó la Guerra Civil", avanzó.

En La Palma se creó una conciencia obrera muy fuerte fomentando la lectura como base del ser humano libre y honesto. Un ejemplo fue la Confederación 'El Trabajo de Santa Cruz de La Palma'. Tabaqueros que se defendían a sí mismos, creando una caja de ahorros propia y que pusieron en marcha una biblioteca y una escuela. "Siendo niño me encontré en casa de mis padres, un libro pequeñito que era el reglamento de la Confederación de tabaqueros. Entre otras cosas decía que tenía que reinar un espíritu de fraternidad y de ayuda mutua. Si moría uno de ellos, todos debían asistir a la viuda y a los hijos económicos, cuidar de ellos y formarlos para que la familia siguiera adelante", recuerda Rodríguez.

Desde principios del siglo XIX hasta la actualidad han convivido hasta 300 marcas tabaqueras. Durante décadas muchas manufacturas de tabaco convivieron con mucho éxito hasta que una plaga de moho azul alrededor de 1967 lo destruyó todo. La labor de Tabacalera España, la arrendataria que controlaba todo lo que se producía de tabaco, impidió que esta producción se desarrollara un poquito más en La Palma. En la actualidad "hay personas que están apostando, tanto por el cultivo como por la elaboración artesanal. Hay gente joven que está manteniendo la cultura del tabaco viva en La Palma", concluyó.  

“Las décimas son el facebook de la actualidad"

La tradición tabaquera dio paso al arte de versear con una mesa redonda en la que participaron Elia Rocha, profesora de Lengua y Literatura en el IES José María Pérez Pulido de los Llanos de Aridane, junto a cuatro niñas de 1º de la ESO de su centro y Yeray Rodríguez, director del Campus de Etnografía y Folclore de Ingenio que impulsa la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 

A través de las tradiciones y el arte de versear, la profesora explicó cómo durante todo este curso ha trabajado con niños y niñas de 12 años para que pongan palabra a sus sentimientos y sueños desde el género poético. El objetivo final es la décima. Sin embargo, este trabajo va más allá, "les enseñamos a crear y a que todos ellos fueran dueños de sus palabras y no solo que hicieran poesía".  Rocha recordó como al principio fue todo caótico. "Era la primera vez que se acercaban a este mundo. Mi objetivo final era que valoraran las tradiciones de sus mayores, que escucharan e investigaran. Como yo hacía cuando de pequeña escribía en un cuaderno las décimas que él recitaba. Gracias al interés que tuve en escuchar sus enseñanzas, hice un librito de décimas que le entregué antes de que falleciera".

"Ha sido una actividad práctica en la que todos ellos han aprendido. Han aprendido no solo sobre métricas y rimas, sino a valorar cuando oían a un verseador o un improvisador el trabajo que conlleva hacer algo así. El punto de partida fue un homenaje a las heroínas particulares de cada uno de ellos, luego conectamos ese trabajo con décimas hechas por ellos para el Día de la Mujer y, por último, con un Día del Libro en el que presentamos todo este trabajo".

Yeray Rodríguez puntualizó que se ha demostrado que los niños mejoran su memoria, fluidez verbal y notas, gracias al arte de versear y de improvisar. 

El acto concluyó con las décimas de Sara, Paula, Elena y Claudia y con un guiño a las nuevas tecnologías "nuestra profesora nos dijo que las décimas eran antiguamente como el facebook de hoy, se contaban historias y cuentos".