×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 150
Viernes, 10 Mayo 2019 15:39

Gerga pinta un mural en casa

 

Gerardo García, el arquitecto de murales nacido en Maspalomas y residente en la capital china, donde ya es reconocido, acaba su primera obra en España en la fachada del IES Amurga

En San Fernando de Maspalomas ya luce casi acabado el primer mural gigantesco de arte urbano pintado por un vecino a lo largo y alto de los 250 metros de fachada del pabellón del IES Amurga, en la Avenida Alejandro del Castillo.

El proyecto pictórico promovido por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana lo ha realizado el arquiecto Gerardo García Álvarez, conocido artísticamente como Gerga, nacido en Maspalomas en 1981 y ahora residente Pekín, la gran metrópoli capital de China.

El mural, de 40 x 6 metros, se ha venido pintando sobre una carretilla elevadora a lo largo de las últimas tres semanas y media. En el trabajo se han empleado más de 200 botes de pintura en espray de cuatro colores: negro y blanco y dos grises intermedios.

La obra visual es una representación figurativa y abstracta del caos estético que el artista con óptica y corazón de arquitecto observa en muchas edificaciones residenciales humanas, rotulaciones lumínicas, paneles publicitario, muros grafiteados y otros muchos encuadres similares, que son apreciables en ámbitos paisajísticos urbanos de las grandes ciudades de Asia, Sudamérica y África, pero también aquí, como sucede en las coloreadas edificaciones del Risco de San Nicolás, en la capital grancanaria.

“Esas formas de crecimiento mimético con el entorno donde se desarrollan sin ordenación ni control aparente, destacan por su propia personalidad, por dar un carácter identificativo y singularizado a esos enclaves como zonas de convivencia multicultural en permanente roce e interacción”, afirma Gerga, que utiliza el término conceptual de NO-EGO para concretar esos lugares y espacios visuales del mundo “donde nadie controla la apariencia final de estética uniforme que presentan esas composiciones globales y aleatorias”, dice.

El mural del IES Amurga es el primer trabajo que este artista de Maspalomas afincado en China desde hace ya seis años realiza aquí, en su ciudad natal. Gerga emigró a Asia contratado por la empresa alemana de diseño arquitectónico GMP Architekten, con la que trabajó en plantilla durante cuatro años. Su proyección personal como artista le llevó a dejar la empresa y aventurarse por la senda del muralismo creativo de grandes dimensiones. Entre sus obras en China destacan los murales realizados en la Plaza Paso en la ciudad de Cantón, al sur del país, y los creados en la capital asiática para la empresa Mercedes Me Store y el Hotel The Opposite House.

Un precedente

El artista se siente “muy agradecido por el apoyo que ha recibo este proyecto por parte de la primera teniente de alcalde, Elena Álamo Vega, y la concejala de Cultura, Esther Delgado, y por parte del personal del departamento municipal de Artes Plásticas y de la dirección y la comunidad educativa del IES Amurga”.

Gerga espera que esta actuación mural en el ámbito urbano de Maspalomas, lo mismo que sucedió en la pared del IES El Tablero con el trabajo artístico de Boa Mistura, generen un precedente para otras intervenciones de este tipo en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, “porque son muy eficientes y capaces de cambiar la cara de los edificios ofreciendo la recuperación de espacios urbanos con una controlada inversión económca y un poco de color”, dice.

El pintor sostiene que el arte urbano y el muralismo se están convirtiendo en un fenómeno artístico mundial como sello cultural para las ciudades, hasta el punto de convertirse en lugares reconocibles de peregrinaje turístico para su observación y disfrute.

Gerga también es el autor del logotipo que luce en la fachada del Colegio Oasis, elegido por concurso celebrado entre el alumnado de 8º de EGB hace ya 25 años , y pintado junto al compañero de aula Echedey Lorenzo Arencibia. “Es curioso, porque esa obra está casi al comienzo de la Avenida Alejandro del Castillo y, pasado el tiempo, con otra visión y otra preparación, sinónimo de la evolución personal y social de esta ciudad, el mural del Instituto está casi al final de la misma vía, dándole también cierta continuidad al espíritu de convivencia de la comunidad y de la formación y la educación que conlleva el desarrollo de sus personas”, dice.