Miércoles, 04 Marzo 2026 19:19

92 artistas en busca de un puesto en la nueva gran producción de Sala Scala Gran Canaria

La sala de San Agustín vive dos intensas jornadas de casting bajo la supervisión del director de escena Israel Reyes y el coreógrafo Toni Espinosa

 

4 de marzo de 2026.- Un total de 92 artistas han desfilado por el escenario de Sala Scala Gran Canaria en el casting que se ha celebrado para seleccionar a los bailarines y bailarinas, cantantes y performers que integrarán el elenco de la próxima gran producción que será estrenada en los próximos meses en Sala Scala, a las órdenes del director de escena canario Israel Reyes. Más de 400 personas enviaron sus currículums a la producción de los que fueron finalmente escogidos más de noventa. 

En total han sido 24 cantantes, 59 bailarines y 9 performers de distintas procedecias como Barcelona, Madrid, Valencia, Canarias y Londres, los que aspiran a convertirse en los protagonistas de este nuevo espectáculo creado y dirigido por Israel Reyes, en el que Toni Espinosa figura como director coreográfico. 

Ana Pérez, de 28 años, viajó desde Madrid para presentarse al casting del que tuvo conocimiento a través de las redes sociales. “Las coreografías que hemos ensayado han sido bastante duras. Si me seleccionaran para la producción vendría de cabeza”, asegura. Baila desde los tres años. “Empecé porque tenía un problema de coordinación. No recuerdo estar sin bailar”. Desde Barcelona llega Marta Manotas, que ya había trabajado con anterioridad con Toni Espinosa. “Fue él el que me animó a que me presentase. No conocía Gran Canaria. Ha sido una jornada de trabajo muy exigente y dura, pero ha existido un buen feeling con todos los miembros de la producción”.

Otra de las aspirantes madrileñas, de 21 años, profesional del baile, reconoce la dureza del sector: “Al principio tienes que hacerte un hueco. Recibes más ‘noes’ que ‘síes’. A veces no es que no valgas, es que no encajas”, lamenta. Sara, 25 años, también se desplaza desde Barcelona, y combina modelaje y danza. “Estaba muy nerviosa, pero al ver la sala y sus estupendas dimensiones, así como el cariño recibido por el equipo de producción, me tranquilicé. Pase lo que pase, me siento orgullosa de las dos audiciones que he realizado”, agrega la joven artista que ha formado parte del elenco del musical ‘101 Dálmatas’.

Entre las pocas canarias destaca Ciara Sosa, de 23 años, vinculada a la sala desde hace dos años, en cuyos dos montajes ‘Origen’ y ‘Vegas Rouge’ participa actualmente. “Se ha presentado gente de bastante nivel.  A veces te traicionan los nervios, pero vienes a darlo todo en este tipo de pruebas, en las que también es importante conocer a gente de distintos lugares”, sostiene.

Un proceso exigente 

La asistencia de casting entre las bailarinas corre a cargo de Zulema Santana, encargada de marcar la coreografía empleada en el casting y asistir en las pruebas de pareja, un dúo que incluye exigentes ejercicios cercanos a la acrobacia. “El nivel es muy alto. Dividimos la coreografía en bloques pequeños, las vamos contando poco a poco y ensayan una y otra vez hasta hacerlo con música. Las coreografías las ensayamos un mínimo de una hora”, explica.

Durante estas dos jornadas se han evaluado los perfiles de diferentes artistas: cantantes, bailarines y acróbatas, a partir de este proceso de valoración, se seleccionará el elenco oficial que formará parte del nuevo espectáculo. En un mercado cada vez más competitivo, la formación es clave. Muchos aspirantes llegan con experiencia en musicales, televisión o en circuitos internacionales como Dubái, Mykonos, Marbella, Ibiza o Tenerife.

Para el coreógrafo Toni Espinosa, que cuenta con una sólida trayectoria en teatro musical, espectáculos escénicos y producciones audiovisuales a nivel nacional e internacional, la selección comienza incluso antes de que suene la música. “Me fijo desde que entran por la puerta: el porte, cómo caminan, dónde se colocan. Tengo ojo clínico”, afirma. Busca bailarines versátiles, resistentes y técnicamente sólidos que puedan garantizar giros, saltos, líneas, control corporal… En las chicas evalúa el trabajo sensual, “si es estilizado o excesivo”, y la capacidad de adaptarse a distintos estilos, desde el jazz en tacones hasta números más comerciales. En pareja, la clave es la conexión: “Si no hay escucha y generosidad, es imposible”.

Además, Espinosa insiste en la importancia de la formación continua: “La memoria se entrena. Todo se entrena. Los bailarines tienen que estar en pleno activo, seguir formándose porque nunca sabes qué material te vas a encontrar en un casting”, concluye el coreógrafo que ha formado parte del equipo coreográfico de algunas de las producciones más relevantes del teatro musical en España, entre ellas ‘Billy Elliot’ (2017), y ha desarrollado trabajos de coreografía en musicales como ‘Grease’ (2020), ‘Matilda’ (2021), ‘Priscilla’, ‘Más de 100 Mentiras’ de Joaquin Sabina, así como en producciones más recientes como ‘Buscando a Audrey’ (2024)